Partitura del revés

En la noche ciega abro los ojos y penetro en la región de las tinieblas allí donde me esperan atunes que otrora fuimos amigos y me codeo con escorpiones y serpientes y con arañas hablo abiertamente del porvenir de nuestras especies. En el hígado de la creación he adivinado como todos se apartaron para dar cabida al hombre cuando habrían podido exterminarlo. En los pozos silentes de la desmemoria que data el origen del hombre en la tierra otros ya existían y ante la avalancha masiva de la humanidad la mayoría se retiraron al reino de la invisibilidad. Discreto todo se aparta del hombre imprevisible que puede tanto dañar como hacer bien pero en los acasos es mejor mantener una distancia prudencial y evitar el peligro. En un estado surreal (todo es surrealismo) se puede con los animales y las cosas hablar. Pero es en el sueño donde se desatan todas las fantasías que el día oculta ante un sol voraz que deglute todas nuestras utopías. En la tenebrosidad que escala los remontes hacia estados estelares dentro del cuerpo muerto por el sueño duermen las llaves que giran las puertas mientras las estatuas miran del cementerio andante de la piel. Los resortes que abren los candados de la mente están sellados en las doctrinas religiosas éticas y morales que tapan el tercer ojo para no ver las verdades: y son tantos que asusta perdonar a Voltaire en la defensa del individuo por ser original y auténtico en una desnudez que aplaudan las estrellas que ventilen la mierda de la ropa interior en la teología que adorna la corona del Dios de los alienígenas.

13

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s