Emperatrices de cartón encuadernadas en las grapas de la razón

(¿Tenéis miedo de mí? Pues esperad a ver que hay dentro vuestro o El origen de Hipocresio o Veredas descosidas en los escombros que dejaron los Silfos o Emperatrices de cartón encuadernadas en las grapas de la razón o Que vacile de autodestrucción). Las zarzas se han apoderado de mi infancia el algarrobo asfixiado vitorea los laureles que dejaron Homero y Cervantes al niño que traía cómics bajo el brazo para que los amigos pudieran leer y conocer a Verne Dickens Andersen Los Grimm Wilde Perrault Scott Dafoe London Stevenson Salgari y tantos otros más tantos otros más a la sombra de cabañas hechas bajo la atenta mirada reveladora de juveniles pinos pletóricos de panoja que flameaba verdosas tonalidades apuntando amablemente a las cenitales alturas azuladas remendadas con puras nubes crinadas por rayos solares donde hermosos rostros de mujeres me mostraban sus cabellos sus ojos y sus labios y los caminos a lo excelso (nada mal ha estado: sólo infierno he hallado)… Pero bajo las ramas rotas alas enterradas de poetas y coronas con espinas solares clavándose en las sienes del corazón que disfrutaba la angustia de vidrio trampa de seres que sólo querían huir y proseguir la rutina  inofensiva (comiendo sólo lo justo) hacia el fin del  día Pero El Depredador Del Bote no escuchaba ni entendía a Esopo que le hablaba de fantásticas fábulas en ciudades invisibles donde se podía escuchar y conversar con Sapos y Erizos y con todo ser que vivía en el Atmósfera Colindante al aura inocente de malicia que yo era. Pero en los desafíos extremos titubean edificios abandonados en las desmoronadas ruinas de Celestia y más allá donde todavía es temido Henrich Heine empujo a mis hermanos con fuerza hundiendo mis pies en el cieno… ondean bisagras de mundos resquebrajados en un aire lleno de verdades que se vuelven mentira cuando el niño que inconsciente soñaba reuniones de grandes genios en su cabaña junta ahora las pestañas y se lleva las manos al corazón tapando el soplo por donde entra todo el dolor y escapan los más funestos fantasmas: rumbo la nada.

GABRIEL

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s