Silvia deshaciéndose en la última nube

Maquillando amaneceres de desesperanza despertando sin ganas de vivir andando en círculos concéntricos no hallo la paz que se escabulle por mis entrañas prendada en sueños que ya se escapan hacia epicentros de olvido en las brumas de la materia gris como muriendo para siempre y viviendo en breves fragmentos y fractales del recuerdo inmediato como una palpable realidad que nunca ha existido. La sangre se coagula en densidades de espanto como cirros que no pueden elevarse y no tienen más remedio que arrastrarse por el suelo. Y el día gira con lentitud ante la noche rápida que pasa veloz como un aliento purificador que exalta las cualidades de hasta donde puede llegar el intelecto y se desvanece en la prisión del cuerpo dejando solo el dolor emergente de la desolación cuando tu mente no piensa en la vida sino en la ficción. ¡Oh Muerte creo en ti por arriba de todo! ¡¿Por qué no vienes?! Y me llevas ahí donde mi cadáver baile con mi esqueleto una danza eterna entre la nada y las estrellas. ¡Oh inspiración me haces víctima de mi propio conocimiento! ¡Devuélveme a lo salvaje a la entropía del origen y que en el final de los tiempos de las galaxias pueda abrazar mi ideal!: La mujer que me quiso tanto que pensó que yo era su hijo.

APOLONIO GABRIEL

3 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Me contagió el peso de la sangre y la nube tempestuosa, se aprehende muy bien esa metáfora.

    Saludos.

    1. Somos como nubes de sangre sobre un abismo. Gracias por tu comentario.

      1. …y yo en memory land hoy en Una Luz Más.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s