(Realidad silenciosa).

En los arpegios del amor simas sin nombre se despeñan a las profundidades doradas de oscuridades sin nomenclatura en los gritos que se elevan desde la superficie del pantano hacia todas las cotas abisales. En un recodo de las esquinas de los barrancos hundidos entre estridentes chillidos sobrenaturales emergen los cántaros de la desdicha oscilando entre la cuerda de la pervivencia de este poeta que sumerge sus esperanzas en la desidia no hacer nada más que poemas. Y el amor no alimenta sino que crea vacíos en el cráneo y en el corazón que sustenta quimeras macilentas en el paso de los días hacia la debacle definitiva. Un halo de luz brilla entre los abismos bailando en medio de la negrura: es el faro del candil que alumbra la caída de los hombres egoístas hacia el cadalso de los infiernos donde esperan castigos que reflejan lo hecho aquí en la tierra. En medio de fauna salvaje y primordial floresta los espíritus repueblan las sombras devoradoras de materia que ya vienen a por mí y a por todos vosotros sin demora.

APOLONIO

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s