(El poema sin ton ni son o El poema que no va a ningún lado). En los altos de la senda he perdido el rumbo. Mis versos se deslizan tenues en líneas candentes que ni pretenden ser oyentes de los desastres que nos aguardan al traspasar el límite de la muerte. He fusilado mis desamores... Seguir leyendo →

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(La tumba de las estrellas o Cementerio de mujeres o El infierno de las féminas). Las arañas han campado alegres esta mañana por el prado portando alegremente a sus hijas alimentándose de lo necesario para llevar la camada adelante. En la luz que irradian los árboles se ha aposentado el reguero de las hormigas invadiendo... Seguir leyendo →

Profecías

(Protégete o Ganando la eternidad o Si crees esto te has metido en un buen lío). En las claraboyas del destierro pinté anatemas para que pudiesen cogerse con pinzas los sistemas esotéricos especialmente espiritistas. No es todo luz lo que el sol ofrece sino que la oscuridad desprende iridiscencias sublimes para auparse al carro somnoliento... Seguir leyendo →

(El diablo nos llevará). En los llaveros de imprecaciones dedicados a lo alto lo bajo ríe espasmódicamente el curso que sigue esto amarrado a lo terráqueo. En las cúpulas de nieve se filtran los desordenes que imperan desde que se nace hasta que se muere. He divisado estados precarios en los arraigos del espíritu donde... Seguir leyendo →

En las arterias de la madera el viento discurre rápido en las lentitudes del alba que acaparan las vías redentoras en el surgir de la aurora que trae recados de lo que otrora fue un cuento de benignas hadas que balbucían esperanzas en las alabanzas de siniestras alboradas que cantaban himnos a la nada que... Seguir leyendo →

(Profeta de postín o Bravo por mí). En los postulados a lo eterno señalé las gracias humanas para que fueran todas a una en la bandeja divina de la ofrenda a las alturas donde cupieran las albricias y los jolgorios que le dedicaban a las Reinas de la celestial ventura. Las galletas eran comidas encima... Seguir leyendo →

Postrado con la dote amarillenta de un teclado que como un camaleón espera el cambio en lo absurdo de que yo escriba más textos acordados por las tinieblas mutándome de color sin saber ya que arrojar sobre las teclas. Obligado por la sinrazón patino de línea a línea. Suicidarme para que vosotros sigáis con vuestras... Seguir leyendo →

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