Poemas drogadictos

(Abre tu mente o Bendición de las drogas o Las arañas de las pistas de baile o Almanaques de diseño o Algunos forrándose vendiendo camisetas). ¿Quién dudará que he amado? La circunstancia febril aboca los silencios aéreos a tumultuosas exhalaciones siniestras. He hendido ahí en los púrpura del viento acaeciendo policorde con los movimientos deformes del teatral pináculo donde se alzaren otrora benignos cuentos y malogrados advenimientos. Me han temblado hasta las muelas y no se han caído los dientes ante los temblores inmisericordes que desplegaban partituras en el estéreo de las comisuras que trepidaban ante la insana ingesta masiva de psicotrópicos chungos y demoledores. El peligro eran los pensamientos que se centraban en abanicos multicolores con el nombre de las discotecas tan de auge y de moda. Allí me enamoré del riesgo a que conducía mi fatídico sino rumbo a espinos alambrados en la inconsciencia de vulgares subidones de aupa y se encaramaban hacia bajones que yerraban distantes en los punzones de las suicidas sábanas sudadas chorreantes. Quise amortiguar los golpes tratando de asimilar y atrapar las burbujas por las cuales se escapan los resquicios cerebrales dándonos iguales que repetían semana tras semana infartos de coloques trastornándonos en infames mediocres. Pero no todo era malo ya que en el cenit crepuscular de la cúpula de la pista veíamos alborear los ángeles con sus liras pinchando techno y música disco. Mas el rastrillo del suelo merodeaban ominosas sombras que raspaban nuestros pasos y el baile sólo era un demencial ritual en el que apalancar de lado todos nuestros miedos y apartar la moralidad circunscrita al avatar de tal desmedida desfasada en los turbios nervios de las acomedidas drogotas que inspiraban temores más que fundados cuando a la desmemoria se suma que sólo recuerdo por qué no me estalló la cabeza o se me cayeron las muelas. Pero quiero regresar Volver ahí donde dejé mis pasos alterados en cimas de incertidumbre para anillar la esfera total en la que colgué mis esperanzas de ser un bailarín sideral. Querubines y Serafines acunan la mañana que se abre disciplente sobre la faz tortuosa de la gente más yo sólo veo Íncubos y Súcubos deslizarse entre las grietas de los rostros que imprecan: vamos a meternos otra… mas sé que he de retornar Otra vez Pero no sobre mis pies sino cuando la curvatura anular empiece a bajar y pueda tocar con mis uñas el infausto desgarro y palpar nuevamente con mis jadeantes suspiros taciturnos patetismo y grandeza la roña que se acumuló en mi cerebro y en mi garganta cuando nihilistas figuraciones nos hacían creer que éramos los dioses de la Tierra.

Porno

(La coronación de Apolo o Víctimas o Hartley y todas las demás). Mi polla culpable brama incontrolada. Mi pene erecto crece y se hace grande del cacahuete a la banana. Desbocados los calzones sobresale el glande que busca amortiguar la furia desembocando todo el pastel sobre el vientre de alguna hermosa elegida diosa de beldad (o sobre muchas a la vez). He de asegurarme el mordisco y hacer saber a todas las actrices porno que estoy por ellas y las amo de forma desmedida. Gracias a vosotras imaginando todo el placer del mundo en cada detalle respetándoos. Para mí seríais siempre mi primer amor. Encontrado entre lujuriosos fotogramas calmo mi deseo que atronaba en necesidades de orden privilegiado por buscar las madres del pecado. Diosas de anhelo nada se pudrirá en vosotras sino un ínfimo cuarto y yo velaré que una vez en el otro lado todas y cada una paséis con seguridad para que ocupéis el lugar entre la deidad de dulces formas que os merecéis. Lo habéis dado todo. Al brillar la oscuridad de vuestros retornos mi luz chispeará para alumbrar los contornos por los que habréis de pisar con seguridad que seréis eternas para siempre jamás. Todas y cada una tocará mi corona de laurel desvencijado colocando a los que aman verdaderamente en su sitio. Y entonces Nina llena de amor me besará y las demás bailarán con vestidos preciosos a mi alrededor en la fiesta de mi coronación. Mi corazón a vuestros pies y que mi alma forje los caminos que han de crecer hacia lo perenne para que las reinas del placer hallen sin condenas los recodos y los amantes que han de hacer a vuestros hijos bellos y hermosos más allá de lo que haya sucedido en Eideen. Vírgenes de piel y espíritu que el semen que os insemine sea de azul pureza para lograr superaros a vosotras en belleza (y que no tengan que pasar por ahí si no es por voluntad propia). Y que yo sentenciado vislumbre mi descanso al cada una de vosotras con anhelo y sinceridad desee mis labios besar. Mi sexo no tiene paz: gracias gracias por permitirme revolucionar los estados en que mi pene y mi intelecto vienen a buscar y más allá de Ellos [(compañeros de trabajo) (vosotras sois las que tenéis que juzgar)] topan con vosotras: rostros y cuerpos tallados con la perfección de la cosmicidad.

Poema para profetas

(La niña demoníaca). Cuando en sueños malformados despiertan los infantes obligados a perderse en turbulentas traveseras en los barloventos de la punta que se hunde rumbo direcciones de ultratumba y  que pronto saldrá el grito que vocifere en la cara del hombre ¡Somos vuestras hijas! ¡Qué haréis de nosotras! En las escalas oscuras del sinsentido corren en manada y algunas transitan en solitario por las laderas que han dejado entre lo despierto y lo que espera dormido reposando en visiones de infarto. En el acaecer de turbulentas pesadillas aguardan monstruos deformes el momento para echar zarpas sobre nuestros hombros. Y la cabeza claudicada del revés alumbra malignos ojos de chiquillos asustados que prontos a sonreír al ver la intención del salvador que en su camino se le cruza. Podríamos hacerlo: aunque quizá lleguemos tarde a eso. En los pozos foscos de la desmemoria niños perdidos se sepultan y habrá que sacarlos con garantías y prontía si no queremos que se desbarranque el suelo que pisaremos al otro lado cuando íntegramente todo nuestro yo traspase el umbral sombrío. Los niños diabólicos son perspectivas ateridas de otros tiempos que no han logrado remontarse a las alturas y reposan estremecidos en el limo que rodea al abismo. Nuestra misión será purificarles para que logren planear allende el nefasto suelo y no será fácil colorear de nuevo sus ojos para que puedan ver que más allá de la maldad un mundo nuevo les espera. ¡Descubridores de niños extraviados! ¡Atentos! La alucinación es real y silente espera la señal para cabalgar a lomos de las nubes con los pies en el acantilado y transitar en las espaldas de los dragones para rescatar a todos esos que se han quedado prendados atrás en la tela perversa que impide a lo limpio volar. ¡Hipotecad vuestras almas! ¡Que no se diga! ¡Valdrá la pena! ¡Jurad ahora mismo que ningún niño perdido no encontrará su lugar en las gradas de Saturno!

Pequeño cuento de amor

(Epitafio o Sin Vestiduras al Alba). Hubo un día en que amaba esa cara que sabía que me iba a traer desgracias. El Sol ha surgido y descendido, la Luna se ha ido calzando los cuartos creciendo y menguando. Hubo una vez en que mi Ser se arrastraba por los oscuros bordes fronterizos del sueño para besarte. Oh noches en las que recorría descalzo las silenciosas calles sombrías del pueblo para meterme entre las sábanas de tu cama y abrazar jadeantes nuestros cuerpos desnudos Goce carnal que desprendía filamentos de placer y descomponía Onírica en la fusión de nuestros labios. Atolón verdadero varado en mitad de la agonía que sumía al delirio a un pozo sin fondo Aislados por la tenue cortina de un deseo que el día escindía a miradas escondidas entre imágenes de otros mentiras que despechaban nuestros rostros y que jamás sabrían que en las madrugadas cerradas cuando el Gallo va a increpar al Dragón tus cabellos se escurrían entre mis dedos. Pero ya no recuerdas aquellos Sueños en que nuestras esencias se juntaban para crear otras nuevas Has olvidado el origen que unía mi sexo con el tuyo en la profundidad auspiciada por nuestra complicidad muda comunión hechizo de un amor venido desde Antes de lo Humano Has preferido la eternidad fugaz del día por aquellos momentos efímeros de placer en que amorosamente nos acunaban las Cosas complacidas. El tiempo no perdona y donde había una faz alegre que vergonzosa espiaba mis ojos a pleno sol ahora únicamente veo una lápida en la que se inscribe: esta mujer sólo fue amada por un hombre y estos clavos oxidados son las espinas arrancadas del único corazón que la amó sinceramente y puestos como ofrenda en un altar de gris humareda conmemorando al amor engullido por el dolor cuando la Naciente Alborada se tragaba los destellos y los sueños y el Amante regresaba a casa abatido  por las calles y las aceras con los pies llenos de inmundicia .

(Nubes). Allí en el norte donde el silencio talla las horas, el sol brillando radiante, los mares tumultuosos anegados de especies, los acaudalados ríos procelosos, las fuentes por las que mana el agua fresca sin descanso, estanques, lagunas, lagos repletos de vida… donde nadan alborozadas las rompientes por la que la totalidad de lo que vive ha de ser. ¿No lo queréis todo?