Una de zombis

(Las estrellas vistas por el día o Tú podrás ser uno o Manual de supervivencia de pesadillas por venir). ¿Quién levantará los muertos? ¿Quién les enseñará los caminos a seguir cuando todo sean tinieblas macabras? Las brumas se agitan en lo innombrable Los momentos se deshielan en un terrorífico silencio mientras el carro de la venganza derrama lágrimas ácidas sobre las cabezas transformadas en sangre pecaminosa y en la carne fresca que se descompone buscando con los dientes rechinantes devorar a su prójimo. Los instantes gotearán silenciosos sin voz más allá de lo pretérito cuando lo oscuro toma los contornos de todo. Los cuerpos macilentos deambularán a la deriva mirando que llevarse a la boca en el otro orden cuando la materia tome paso para formar parte de lo espiritual y quede atascada. En los cortes de pelo que me quedan he de preparar el orbe para que se alcen todos mis antepasados. Miradse al espejo y ved los nuevos muertos los muertos del futuro ¿dónde queréis estar? ¿Cómo queréis ser? Ved que todo será un reflejo de lo hecho en Eideen. ¿A qué os dedicaréis cuando regreséis? ¿Por dónde habéis de volver? Oh hermanos erguidos en altas cumbres allí donde no llega el ruido pernicioso del hombre: poned luz música e incienso si queréis que sean con garantías y cantad alegres canciones de bienvenida pero no seáis negligentes ni confiados y cuidad que no os hinquen el diente pues a eso van. Vamos corazones galopad hacia el fondo de vosotros mismos, que no se diga que no nos ofrecieron la perpetuidad pero decidisteis quedaros a limpiar el mal. En los boniatos de la alegría pendulan las tristezas prestas a desbordar y anegar la totalidad pero con la verdad en la mano lucirán las certezas que han de hacer pasar el abismo con holgura. ¡Ved! ¡Por allí vienen! ¡Es una horda convulsa y atroz! ¡Es el dictado del terror! ¡Matémosles a todos! ¡NO! Porque si lo hacéis estaréis matando a pobres inocentes y el alma sigue atrapada en esos cuerpos corruptos así que mis órdenes son: llevadles a un descampado fuera del asfalto y allí quedarán reciclados por la tierra. Y en los altos de los montes construid casas para que cuando uno a uno vayan llegando tengáis el poder de darles el visto bueno al ver fulgir las almas que prestas por escapar siguen atrapadas. Ser zombi no será el peor de los males (hay cosas más pésimas) lo chungo es que si no se lograse redimir el mal esta dimensión pasará almacenándose en las generaciones de las cortinas del retorno y en las capas de lo eterno quedará impreso en el cosmos la cobardía de una especie que sólo aprobará si es un muerto viviente.

Cuánta violencia en nuestra relación que friccionaba nuestros espíritus en las distancias subyacentes en la memoria de los trinos que piaban como segundos traspasados por adoquines que pesaban lo suyo. Nos tocábamos a miles de kilómetros nos rozábamos tanto amándonos como lastimándonos. En el alba matutino nos despertábamos buscando aquello que completaba nuestro sino. En la profundidad de la noche nos acariciaban iridiscentes átomos dando a entender que aún nos rondábamos. Pero sólo quedan los restos de ceniza de una relación que de materializarse hubiera imantado un sin fin de estrellas. Es duro lo idílico. Las constelaciones de lo fatuo nos cercan amenazan devorarnos crudos dejando para la desmemoria de los siglos lo que pasó en aquellos días en que nos vivimos. ¿Por qué sigues aquí? ¿No ves acaso que te desprecio? En las llantas de las promesas giran rayos que nos embargan aún, mas yo quiero que cese que amaine el sentir que nos tenemos para ser libres al fin. ¿Pero qué digo? Mis ojos se humedecen amargamente ¿qué tenemos que perder si no tenemos nada? Ámame amor mío y yo te corresponderé aunque sólo sepa de ti cuando mi pecho se acelera en ignotas distancias que aún estás por mí, Silvia.

Cuánta violencia en nuestra relación que friccionaba nuestros espíritus en las distancias subyacentes en la memoria de los trinos que piaban como segundos traspasados por adoquines que pesaban lo suyo. Nos tocábamos a miles de kilómetros nos rozábamos tanto amándonos como lastimándonos. En el alba matutino nos despertábamos buscando aquello que completaba nuestro sino. En la profundidad de la noche nos acariciaban iridiscentes átomos dando a entender que aún nos rondábamos. Pero sólo quedan los restos de ceniza de una relación que de materializarse hubiera imantado un sin fin de estrellas. Es duro lo idílico. Las constelaciones de lo fatuo nos cercan amenazan devorarnos crudos dejando para la desmemoria de los siglos lo que pasó en aquellos días en que nos vivimos. ¿Por qué sigues aquí? ¿No ves acaso que te desprecio? En las llantas de las promesas giran rayos que nos embargan aún, mas yo quiero que cese que amaine el sentir que nos tenemos para ser libres al fin. ¿Pero qué digo? Mis ojos se humedecen amargamente ¿qué tenemos que perder si no tenemos nada? Ámame amor mío y yo te corresponderé aunque sólo sepa de ti cuando mi pecho se acelera en ignotas distancias que aún estás por mí, Silvia.

(Rana Sangrienta o La hoja corredora/corrediza o Es inútil de todas maneras). Yo he visto cosas que vosotros no creeríais … ver naves espaciales volar y estropearse y navegar a la deriva más allá de Casiopea… yo he visto civilizaciones alienígenas a eones de la Vía Láctea… he contemplado rayos de energía extraterrestre estallar tras de mí y mi andar repleto de mis amores en un camino sobrenaturalmente iluminado hacia un precipicio estirado por mis pasos … y paralelo a mi curvatura El Fornicador caminar solo completando así su ocaso… pude admirar alinearse los anillos de Saturno ante mis ojos… y animales mitológicos ser acariciados por mis manos en los tronos de la luna… pero todos esas visiones se perderán como suspiros en el viento… es hora de morir como “hombre” y dejar que el Fénix me reduzca a cenizas poco a poco hasta que renazca lejos de vosotros: en los extremos de la más lejana galaxia allí donde ya no pueda contaros nada.

Poema de la inocencia (delicatessen)

(Dios nos irá llamando por los altavoces uno a uno o Matad a Apolonio, ah, que está muerto ya, pues un poquito más o ¿Qué fue antes el huevón o el gallito? o Los Chapuzillas del Golimpo o Premio a la excelencia en la gestión de genios pobres o Guerrero de nicotina corazón de alquitrán registrado o Nuevo Edén: nuestras trabajadoras están buenísimas: deje su alma (y pasta) aquí o Del trilobites a la hez: todo es posible o Silicon System: los gargajitos llegan a casa). En las despensas rebosantes de asesinados asesinatos adobaron los países con bucles espirales malsanas para crear generaciones de inútiles maleantes y vagos a la par que ellos tenían en casa desde los orígenes Home Cinema hijos hijas y buenas escobillas de váter. Han crecido ideales enfundados en monedas internacionales mientras hombres y mujeres que se creen importantes mean en las caras de los que han perdido el tren de crecer y progresar y comprarse o bien un coche o una casa o no tener que fiar ni las plastas ni los gramos de speed ni hacerse de besugo los bocatas. Yo he ganado niño antorcha chisporrota encharcado en las pérdidas de orín de devotas señoras cristianas que se harían el dedo bien contentas con el Príncipe de las Tinieblas y con Masih ad-Dajjal. ¿Hace falta que prosiga? Una niña se bloquea en el centro comercial ¿qué es lo que quieres hijita? ¿la eternidad y unas alitas? -No, esos zapatitos a lunares y esa faldita-. En las jaulas que atestiguan prisiones que reindican revindican las manos que mandan por donde ha de correr la más íntima y propia libertad espiritual social política y bla bla bla, por ahí por ahí habéis de ir ¿eres tú quien me habla Dios? ¿Es a Él al que oímos susurrar? ¿O son esos hijos de puta que controlan y manipulan el poder ocultos detrás de las cosas? Harto estoy de poemas Hasta la polla de ver como me pisan y se alegran de las derrotas ajenas ¿son personas o algo remotamente más chungo? Lo que sí sé es que ahora no se avanza tan sólo se da vueltas: y a la hora de que al alma le toque transmigrar muchos se irán para atrás (Que algunos ni se equivocan ni son tontos) Que de todo hay: ahora eso sí, y para terminar ya esta mierda pocema, bebed mucha cerveza o lo que sea brindad vuestro exitoso reconocimiento tic tac comienza (o prosigue) la cuenta atrás (tac tac tac tac tac tac tac) y mead sobre las antorchas hasta que queden bien apagás: será más divertido caminar borrachos en la oscuridad. Ja ja ja ¡qué gran certeza! ¿Escribir más? Quemen esto al menos les iluminará un momento los pozos del tormento y los escalones por los que habrán de bajar (¿o no es verdad?) porque para volar hay que ser ligero y la mayoría de Ustedes pesa tanto que caerán…. hacia atráaaaaaas.

Regenerando mi poesía

En las fuentes de un caótico amor beberé…

Hasta que calme toda mi sed…

Curando mis heridas…

Renaceré siendo fresco rocío…

Bañando las brumas oscuras…

Me fundiré con la Madre Natura…

Y entonces con todo uno seré.

Apolonio Guillian de “El astrolabio de la Generación del Horror”. Antipoemas dementes y misantrópicos.

(Musa pajera o Imaginando el mañana o Tendrás tantos hijos como polvo la tierra y estrellas el firmamento). He desembocado en ti todas mis ilusiones de procrear excelsas virtudes en el aire cuando no doy más de sí. Los cabellos se enervan exaltados alborotando todos los estados. El cuerpo se excita se agitan las manos. Te elevo más allá de las catacumbas del Aquí Abajo para que toques con tus mágicos dedos la fina tela de seda sutil que envuelve el firmamento. He subido tus tendones a la piel que planea tejida de broches y diademas que erizan mi contacto cuando rendida a mí te pienso. Hemos bordeado los lindes del firmamento allende las nubes nacaradas de placenteras vicisitudes. He dirigido los deseos en cascadas cornisales derramando los cálices de oro que habrían de colmar nuestros anhelos inmaculados en los vórtices astrales de las esperanzas que se abrían como flores al mediodía. La brevedad de lo eterno en el efímero placer pujaba por esclarecer los filamentos del gusto siempre respetándote. Y esos niños torneados con la faz del amor nacaraban las torrentes de nuestro espíritu y mi pensamiento colmando los cálices de una cálida bienvenida. Cuando pulsaba el bombeo acordando con lo que siento manaban los fluidos en el desierto para anegar los campos baldíos con el riego de la verdad iridiscente. Te amo en mi fuero interno y sin tu consentimiento me he adentrado en los reinos celestiales para que se escancie el jugo que ha de soplar vida sobre esos infantes que surgen a manadas buscando tu vientre. En los telares de la luna construí amplias avenidas para que vinieran contentos para paliar la carestía de mi sexo y ahora están en suspenso esperando que tú dulce amor mío les des el visto bueno. Las aguas fluyen imperecederas la hierba crece junto al cauce el cosmos aguarda a aquellos que supieron venir con el cariño del alba de nuevos sueños para ser en los confines de las galaxias. ¿Llegará lejos aquello que desidero cariño excelso? En tus manos está que pueda pasar todo mi deseo pues he pulido cada detalle para que aceptes a esos que vinieron con una explosión creyendo que tu abdomen era el lugar de destino y sólo han hallado la gruesa pared del desconocimiento. En los bosquejos de herederos placenteros sus manos imprecan tocar tu rostro… He robado tu faz y tu cuerpo sin permisos que hicieran valederos que te pudiese poseer entera desde tus nalgas a tu cabellera… pero ahora hay paz… nuestros vástagos se agitan a desplegar sus alas orbitando su veneranda madre que abra los brazos aceptando que las nuevas auroras se admitirán llenando el vacío de inmensidad. Te quiero. No eres sólo el objeto oscuro de mi deseo eres la mamá (si tú quieres) de estos futuros niños que se han quedado colgados entre el todo y la nada. Te quiero no te mancillaré He armado para ti los barcos que puedan encumbrar atracando en lo alto el deseo de un amor que pereció en los instantes en que el abono se secó y tu partiste con otro. Me desplomo Sopla Ánima los contornos de mi aura pues todos esos mis mejores hijos son tuyos. Sólo yo soy el más bruto. Te buscaré más veces hasta que no puedas resistirte a los encantos de una raíz depurada y cuidada sólo para ti. En los abanicos del querer me he postrado arrodillado no digas no a mi proposición Pues ellos te esperan Aguardan a su madre para que les proporcione un mundo mejor.