(A mis suicidas o Haciendo las maletas). Allí donde boga ruina laureada de hundimiento y de incerteza visireada de impureza en la mácula de mi puño que extiende sobre la pieza celeste agrias letras grapadas de huestes sincronizadas de palabras que delegan en fuertes anatemas sobre la existencia terrestre. En los lindes de los calamares…

aaaah (suspiro)

(¿A quién le importa? u Ocultismo). He liado los hilos pardos esmaltados de principios desbocados en las ganzúas luminiscentes del desarraigo en aristas salientes en la boca de estridentes hazañas que taponaban las sierpes de la montaña. En los éxtasis de lesbianas calqué las caras que expresaban entre placenteros gemidos en celo las cañas que…

(Fiesta de boda o Inocencia ante el altar de los amores de la vida). También tú estás hecha de venas y extremidades de sangre densa y roja y de peligrosidades. ¿Dónde se oculta el monstruo maligno que te habita desde tus primeros andares? Se han conjugado las partículas para contornar los haces que cosen desde…

Un poema de amor

Eres manantial puro de lágrimas factoría alada que no se acaba. Allí cuando confluyen el bien y el mal los rostros se deshacen en esgarros que se expanden arraigando raíces que agrietan los círculos progenitores que ya no pueden contener la contaminación que se deshace de línea a línea en estrías blanca y negras por…

Continuo con lo mío, gracias a los que me siguen :)

(Calabozos de sidra o Tormentos de oferta). En el correr de las buenas proposiciones me adentré demasiado en momentos invertebrados llave de quebradurías en eternidades de fuego y puertas que se abrían. He sorteado féminos pasadizos tortuosos para llegar por fin a la línea de meta. Correoso el pensamiento promete salidas terriblemente celestiales en las…

(No escribiré más). Las espinacas microbianas se deshacen como túmulos de ensueño en los liceos enfrentados en batallas deísticas mientras se chamuscan las alucinaciones en cráteres que se transforman en cruentos poemas que se despeñan escaleras abajo empañando los pétalos del ojo que delira más intenso. Herradillos se amontonan en manadas hiladas por afueras equipados…

(No habrá tregua). Animáticos pesares pesebrean dislocados en los páramos agotados en cilindros cuneiformes destilados en helados costados a los dos lados de un desollado jardín. Las flores dislocadas con resortes soportan el devenir de las cuchillas armadas con desastres elocuentes en los manteles de VHS para retransmitir que el pasado ya fue y que…

(No habrá tregua). Animáticos pesares pesebrean dislocados en los páramos agotados en cilindros cuneiformes destilados en helados costados a los dos lados de un desollado jardín. Las flores dislocadas con resortes soportan el devenir de las cuchillas armadas con desastres elocuentes en los manteles de VHS para retransmitir que el pasado ya fue y que…

La raíz cuadrada del pelo más daño que una tronada ¿Quién cría la muerte? La tierra se desdobla proyectando espíritus sobre países físicos cuerpos salvando hay libros y señales indicios de ejércitos esperando en las brumas corporales limando osciloscopios de sociedades culpadas por Cristos Reencarnados en generaciones asustadas de uniformidad viviendo ahora manipulados por religiones…

  (El poema normalillo). Sucios alisios aterciopelados se ciernen en las sombras del amanecer que airea las suntuosas formas del pesar en la agonía que empaña la pesadilla. Un soplo esperanzador desgarra las telas de araña que cosían las finas sábanas de la malformada mañana. Amable el céfiro regodea las costas inmediatas a las rebabas…

(Sólo para audaces o Redeemer Worm). En los listones de la fe oscuridad retoma el mando ante el terrorífico atavismo sin atar se desliza el silencio tras la tumba mortal. Trasgos vestidos con sotanas finas exhuman los restos que se calcinan en arboladuras indefinidas de horizontes sin palabrerías que ruedan conjunto al sol las zalamerías…

(Hij@ de puta). Aduzco la metralla incrustada en las canallas del espacio que rodeada de ensordecedores badajos cuelga debajo de tu falda. He pretendido hacer el poema definitivo con achaques insolentes que parían nauseabundos cartílagos en el amanecer de tus nalgas que partían sol adentro acaeciendo en rosas blandas manoseadas por incipientes derroteros que palpaban…