A la memoria de mi dulce y añorado amigo Srep

 

Dedico mis poemas malditos…

… porqué en ellos hay claves luminosas de eternidad

que indican que el autor aunque proscrito y apartado

lleva dentro la chispa intacta de una cósmica revolución

que traerá un venidero día el amor llegado

de una poderosa generación victoriosa

 

y

 

sobre todo

para que no se haga larga la espera de nuestro reencuentro

allende terrenas despedidas que llegue el momento

que le abrace de nuevo

y que sólo estelares causas nos vuelvan a separar.

 

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(La metafísica destroy o Bacalado marronero o València Tarquim esta nit: El laberinto del colador o Estribillo). En los boquetes del cerebelo celebro orgías palíndromas de mocedades sumergidas en hoscos oráculos de despedidas de primeros viernes y risas de chicas y yo enfilando azorados neumáticos rumbo las multitudinarias pistas donde luminosos estruendos conmemoran mi quijada desencajada y mis gigantes pupilas al trote hacen temblar la gravilla de los parkings trastornados en encharcadas espirales alucinadas. Bienvenido soy a los pozos donde neuronas demasiado cobardes se esconden sobreviviendo a hogueras limítrofes entre meras tortas de pasarlo bien hasta encebolladas desfasadas en los arcos de la más desmedida y viciosa idiotez. En las neveras donde congelé los momentos sólo se deshielan los hologramas gestionados por insensateces en el riesgo de los patinajes futuros hacia el desequilibrio que remolinea en el ahora el recuerdo de las perforaciones deliberadas hacia la inmolación de mi alma en esta jaula de rata: mi cuerpo mi mente: roen las bailongas sombras decadentes en las oberturas de tártaros incipientes en la boca que traga krankens infectados y enfermas chifladuras y en la nariz que aspira alcaloides travesías. En la descomposición de mi rostro se resumen aquellas féminas sonrisas mientras el sol se despereza y oreado de crueldad me mira ¿pero qué importa esto 15 o más años después? ¿De qué cojones estaba hablando? Ah ya sé: de que algunas cosas sí tenían que llegar, de que tengo la cabeza petada, de que no hay vuelta atrás y que volver sobre el recuerdo es tontería.

(Prohibido entrar a menores de 18 o Cadenas de granito o Me auto atropellé un mazo o La poesía y el fin del mundo). Melancolizo balbuceos a raudales de saliva blanca y seca pegada a las comisuras labiales de nuestras rumiantes bocas y la insana sarna formada en las temblantes uñas terminales. En los abocadores de tóxicos residuos de la cabeza donde se depositan en pardas canteras abandonadas columnas de mierda que nos metimos cuando vivimos aquellos años de intempestivas y brutales ligerezas. En las minas donde una legión de coca y pastillas y demás cosas pican raspando aún lo poco que queda de riqueza adentrándonos en sollozos y paranoias de papel de lija los resguardos donde la naturaleza nos dotó de sabios: y ahí estábamos bajo el pumba pumba y emperolados en  surrealistas barbacoas creyendo que éramos los dioses de la tierra. Pero algo se ha desencalado del tejado donde trapecistas funambulaban sobre tambaleantes cuerdas de punzantes aristas Las tejas se desploman sordas sobre un adusto césped de esparto y ahí están como presencias de un belicoso pasado implorando ser devueltas  mas los huecos que ahora dejan son nichos para esquizoides abejas. Más allá de las verjas trimegistos demonios perrunos mascullan por lo bajo… tantos años me han convertido en experto de  tinnitus y somatosonidos y los súcubos que rastrillaban con las garras las paredes de las discotecas ya vienen a por mí: pero sonrío: cuanto he vivido.

Dinamita de una vez mi corazón oh Diosa de Amor. Que las astillas salpiquen tu cara que ríe Que la fosa de la desmemoria engulla mis restos Y que en los ojos de las nubes se escriba: este hombre amó a cambio de nada.

LA LEYENDA DE EIROS Y CHARMION IV PARTE

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Gabriel

 

 

 

 

 

Gozaréis la tierra

 

I

 

Majestuosamente luminoso el éter se despliega hermoso anegando de colores todas las capas visibles del inconmensurable y terrenal Reino de Eideen. Las mágicas flores cortejadas por esplendorosas mariposas exponen sus torneados pétalos policromos para que el Sol dore en su esplendor brillante las múltiples texturas con relieves mientras el murmullo de las aguas incesantes repiquetea distante en los corredores de un arrollo silencioso dirección a la infinitud marina. En recortadas cumbres piramidales la nieve se asienta y suspira quedamente impregnando el aire frío con turbulencias puras blancas y azules, la Montaña se deja acariciar suavemente por el abrasivo manto que las cubre dejándolo todo pasar a la par que caras sonrientes alegran los rostros de cuantos seres que saben mirar y sentir la vida que desprenden todas las constelaciones de la vida terrestre. Allende las cornisas del espacio tímidas auras saludan con sus manos a todo cuanto vive en Eideen y que un día saldrá para perpetuarse en una expansión continua y que irá asentándose en las más diversas zonas galácticas de la Vía Láctea. Mas en los torsos ocultos del cosmos y en el mismo Eideen aguardan males que se esconden en latitudes recónditas muy adentro de los ojos de los hombres. En los páramos de la Luna esperan las puertas que se abrirán dejando que todo pase hacia el más allá. Descendencias supremas e inmensas genealogías desfilarán en fila para ocupar sus espíritus y cuerpos en la Galaxia cuando la tierra no de más y definitivamente todo tenga que salir para no morir aquí en una asfixia dolorosa y sin nombre. Lo que aquí se relata acontece en un lugar y en un tiempo dorado en que dos amantes cultivaron con pasión todas las semillas que habrían de abrir nuevas vetas de Amor, y que pusieron el peldaño primero para que todo se elevara y se convirtiera en superior, pues no pasará lo impuro sino en un argolla nefasta que lo anillará en una órbita duradera alrededor de Saturno, hasta que lo Mayor y Antiguo en una Sagrada Alianza decidan cuando romper el anillo y que se despliegue por la Vía Láctea cubriendo todas las áreas cual sombría tormenta pues  las cajas de Pandora se abrirán en su totalidad y los espectros y fantasmas saldrán acaparando cuanto puedan sin respetar siquiera a los últimos que andarán en orbes lejanos y remotos procurando que todo sea. En las coronas de la creación penden vidas nobles que oscilan en el limbo de la extinción si los hijos próceres no asientan los pilares para que lo que tiene que venir después pueda aplanar el camino de sus padres. ¡Que sea la voluntad del firmamento quien decida si los hombres deben poblar las inmediaciones cósmicas de Gea y que ella misma conceda el pase a lo que ha de vivir más allá de Neptuno!

 

 

II

 

El Mar suspirante se mece apaciblemente sobre la costa torbellinos de innumerable arena se arremolinan alrededor de la inconmensurable Playa, la sempiterna costa contornada por rocas se amolda contra el esqueleto de la tierra una brisa fresca inunda la Atmósfera que rodea el extenso litoral, las aves vuelan solemnes planeando suavemente al tiempo que pían por arriba de las aguas y en rededor de la orilla acariciada por la sal benevolente, un halito de vida de la profundidad de la ultramar invade las estancias que envuelven los alrededores de la zona donde los descendientes de Apolo y de Afrodita se replegaron cuando fue imposible vivir sobre la corteza de Eideen. Y más allá de lo pretérito vuelven para resurgir y fundirse en un abrazo Origen de una memoria que alcanzará a visualizar el Futuro cuando se conforme el suelo por el que pisarán sus descendientes para poblar lo inmenso. Oh evocación en ciernes que clarifica poco a poco en dónde habrán de existir venideros hijos próximos rebosantes de Amor y de buenas intenciones pues las grandes acciones parten de la base y es hora de suprimir todo odio y rencor pues la Tierra es grata y la gozarán aquellos cuyos cimientos desciendan a los lindes del más sincero afecto. ¡Salve Eiros y Charmión bienvenidos a casa!

 

Un soplo halo de substancia sacude los cimientos del Mediterráneo que se parte en dos mitades compactas mientras el azur salpica los bordes de dos conchas que emergen bañadas en agua ancestral tintada de un verde azulado. El caparazón está a punto de abrirse en los confines del universo empiezan a sonar las trompetas de los Ángeles que engalanan el día con los más resplandecientes ropajes todo lo viviente acude en masa para presenciar tan señalado nacimiento pues vienen aquellos que serán puro Amor y aplanarán los caminos a todos sus antecesores. El acontecimiento lo merece pues el hombre ha sido apartado para que Eideen se regenere y lo que ha vivido practicando el horror se ha apartado a una capa tan cruel como inmisericorde para que lo que vale se deleite. ¡Salve Eiros y Charmión vosotros que os amáis en la plenitud del corazón!

 

Las notas alcanzan su punto álgido los colores se zarandean de un lado a otro en centellas luminiscentes mientras los animales aguardan a que se obre el milagro que ha de encender las partículas visibles que asienten los Peldaños por donde han de subir rumbo las puertas de la Luna, donde una Reina Guerrera armada con una afilada espada impedirá el pase al más allá a todo lo que no sea digno de perpetuarse en la primera alborada limando las roturas que no han de ser aún en los caminos que indican el recorrido para poblar Júpiter y todos los demás planetas que constelan nuestra galaxia pues Mercurio fue el arranque y venimos saltando de orbe en orbe hasta que se corone la creación de creaciones y podamos vivir de confín a confín de la Vía Láctea. ¡Salve Eiros y Charmión!

 

Oh apogeo y esplendor de lo digno de lo que aquello que tiene que ser y expandirse en una aurora sin final, abre la coraza deja que Eiros y Charmión y todos sus descendientes puedan disfrutar a todos los niveles de la majestuosa Eideen deja que sus hijos se multipliquen junto con los de otros para que propulsen el inicio que ha de llevar a la especie del hombre y todas las demás a los confines y más allá de las latitudes que delimitan las fronteras que marcan los límites de la cósmica calzada para que no se estanque en Gea, que cuando tenga que morir de el pasaporte a lo que habrá de anillarse cuando el primer Apolo tense el arco y lance la flecha en el vínculo astronómico de todos los planetas, deja que se envuelvan en aliento divino.

 

El sol cercena deslumbrante el horizonte su arquetípica luz se propaga sobre las conchas que como cunas albergan a tan insignes elegidos, el efervescente cielo multicolor propaga idílicamente su luz sobre los caparazones que protegen la piel desnuda de los dos, todo aguanta la respiración mientras esperan tan glorioso momento. Los moluscos se abren al fin ante todas las cosas expectantes que contemplan anonadadas el refulgir lleno de Vida de los cuerpos palpitantes de ellos que sin ropa y con la mirada limpia contemplan a los Ángeles del cielo llegar con vestimentas sencillas para cubrir su inmaculada y virginal desnudez que no se avergüenza de ser ni de poseer los atributos que se gestaron antes de la concepción primera. Las vetustas cubiertas llegan lentamente a la orilla a la par que rutilan a lo lejos los astros y el mar baila pausado y encendido a ritmo de las quillas que arriban como cortando terciopelo y que se cose de nuevo el abismo que detrás de sí dejan. Con paso firme Eiros desciende a la tierra y toma de la mano a Charmión que baja como una Reina ambos se aprietan contra sí y se miran con ternura, lágrimas de alegría incontenida pujan por brotar de sus pupilas pero se retienen al formarles en la comisura de los labios una dulce sonrisa. Un aura extraordinaria ondula en las capas aéreas y un grito de jubilo entorna a todos los seres que claman alegres celebrando la más que inminente victoria.

 

 

III

 

La innumerable arena se despliega por la inconmensurable Playa, pisan unos  bien tallados pies con dulzura la arena, una impoluta túnica blanca y ligera como las nubes cubre el cuerpo perfectamente torneado de Charmión que con su faz celestial penetra en las regiones apacibles del Aire que ciñen la costa donde las aguas saladas rompen incesantemente siendo cada una diferente de la otra y nunca repitiéndose sin parar desde que el mar fue mar y se separó de la Tierra. Pero ahora fundidos en lo más recóndito de lo primordial golpea el litoral en un baile de maridaje tan ancestral e inmemorial que ni los más remotos principios del hombre podrían recordar, oh memoria que  no alcanza a visualizar el Origen que conformó el suelo por el que pisa Charmión oh evocación futura que no sabe en dónde han de vivir los venideros hijos próximos, dicta cual ha de ser el lugar en que absolutamente todo ha de habitar.

 

Un Dragón alado cabalga por las encarnecidas nubes anaranjadas zigzagueando y dando dóciles coletazos y esparciendo a éstas como en un lienzo y diseminándolas por doquier. En el lomo escamoso del mitológico ser Eiros monta erguido portando una poblada vara de laurel, al ver que Charmión camina sola por la playa desciende en picado a su encuentro.  El Dragón aterriza en el centro y Eiros baja de un salto contento pues tiene ante sí a su más ferviente amada en quien se encarnan todos sus más elevados sueños. Y sendos enamorados se miran profundamente sabiendo al fin que son uno en la sinceridad, en la entrega y en la bondad. De pronto levantan sus miradas a las alturas y en el cénit más alto ven a sus hijos transitar en ráfagas continúas riendo y convirtiéndose en los más exóticos pájaros o mezclándose con los cirros y los cúmulo nimbos pues poseen las claves de las metamorfosis, algunos llevan alas en la espalda que bien pudieran envidiar serafines, querubines, potestades y demás pero comparar es tontería viendo como se está viviendo esta edad en la que progresar es necesario hacia un poder difícil de catalogar cuando todo está en una armonía sin igual y las sombras pesarosas reposan apartadas en un limbo atemporal.

 

Charmión: Querido mío largas fueron las promesas que creíamos que no vendrían, pasaba el tiempo y no veíamos salida posible a nuestro Amor, pero hete aquí que las voces que fueron ofrendas se han convertido en realidad, y ahora podemos gozar de la tierra de los hijos que tuvimos y de los que vendrán.

 

Eiros: En verdad así era amada las frustraciones se sucedían sin cesar, nos atormentaban y amargaban sin parar. La distancia que nos separaba era un constante infortunio que nos impedía formalizar nuestra pasión.

 

Charmión: Pero todo se ha cumplido como predijo el Profeta y hemos visto realizarse nuestros más secretos anhelos y míralo pues que aquí estamos en nuestra querida playa mucho después de que los Estigmas se contrajeran en un Gran Agujero Negro y que pudimos escapar de ello refugiándonos en las conchas de unas ostras que nos vinieron a rescatar.

 

Eiros: Vemos como fluye nuestra alborada hacia ese Gigantesco Despertar que nos aguarda cuando el aire de Eideen ya no se pueda respirar. Nos deleitamos de  esta inmensa bonanza que nos aclara las dudas sobre lo que en el futuro va a llegar. Hemos engendrado numerosos vástagos que ya abarcan la lontananza siendo tantos como partículas de polvo pueda poseer la tierra o como estrellas el firmamento. Ellos han nacido después del caos que se desató en Eideen cuando antepasados crueles querían morar en todas las capas visibles que delimitan la Atmósfera y nos mandaron reciclar, mas no pudimos con todos y en esas ancestrales conchas nos tuvimos que alojar. Me pregunto que será de los demás, de Adán y Eva, de Hiperión y Diotima y los otros que también se tuvieron que refugiar pues era imposible purificar a aquellos ascendientes cuya maldad imprevisible se iba a desarrollar en un intempóreo Apocalipsis sin final. Recuerdo ver a Zeus en una nube y mandarme expiar a aquel ser a través del cual yo había venido… vislumbro también a aquella mujer y aquella niña ¿qué de ellas será? Juré que si alguien las tocaba mi venganza sería criminal.

 

Charmión: Seguro que están bien en otro lugar, realimentando aquello que ha de nutrir la Eternidad, pues nuestro hijos también en su día necesitarán relacionarse y juntarse para que se multipliquen perennemente cuando la Reina de la Luna abra el portal. Por el momento complazcámonos de la bienaventuranza puesto que ésta un día puede terminar.

 

Un ligero halo de brisa fresca y pura penetra en las fosas nasales de ambos convirtiéndolos en vigorosos tornados fusionándose en uno bailando sobre la cresta de las olas para adentrase después hacia la sólida orilla escalando la punta más alta de la robusta Montaña hasta coronarla y tocar el cenit abriendo una brecha en la que se ven a las rápidas estrellas fugaces pasar con majestuosidad.

 

Fruto de esta unión nacieron nueve hijas a las que bautizaron con el nombre de Las Musas Gemelas.

 

 

 

IV

 

En el seno más hundido del pútrido Averno se ennegrece la ciclópea cúspide que con su aguja aguda rasca las capas donde la Vida campea ama y señora de todo cuanto vive en Eideen. El macabro subsuelo restalla en terremotos y agitaciones donde lava primigenia corre de un lugar a otro señalando en la tierra y forjando cadenas y candados allí voces se lamentan inmisericordes aullando tétricamente en unas densas e imperecederas tinieblas Rayos eléctricos retumban siniestros rebotando en las paredes del lugar. Ellos no tenían sitio mas se les ha concedido las lóbregas entrañas para poder expiar el mal que han causado en todos los estados del horror. El pavor reina acorde al recelo que como monstruos nacidos de la más profunda consternación pululan en los lindes sombríos condenados por los actos que acometieron en la tierra. La única esperanza consiste en que se abra la rendija del techo que jalona la cúpula y puedan escapar de nuevo para asolar la corteza de Eideen, mas la fecha que se fija para su liberación es para la Tercera Edad cuando los hijos de los elegidos blinden el anillo que augura que todo esta completo, entonces los cuartos empezarán a encajar y los padres de éstos abrirán las escaleras del infierno para que todos los males se puedan dispersar.

 

Un jaspeado trono de miseria se erige en lo alto de una roca: allí se aposenta el Rey del Tártaro que cabizbajo observa como se diluye en su mirada la posibilidad de volver a campar por las texturas de Eideen y devastar de nuevo emponzoñando lo nuevo, pues su interés es único e irreversible: aventar a todas las criaturas vivientes contra Dios, pues antagonista es de dicha suprema e impulsa lo deforme y demoníaco en una sanguinaria guerra contra los Elegidos que han de poblar las esferas en las inmediaciones de la Vía Láctea, pues también él vino de la luz pero pervertido por una insana y malograda ambición ahoga sus penas pensando en el momento en qué con sus huestes volverá. Consciente del préstamo de Dios en la tierra espera con sus alas chamuscadas la llamada para desbandarse y gobernar como pueda los alrededores de Gea.

 

Deplorables sombras decadentes de hombres se arrastran por las brumas espectrales seres cuya definición no consta en los escritos de la humanidad vagan funestamente de un lugar a otro cuyo destino no es más que lamentarse en un quejido aterrador y desgarrante esperando a que el Sol cumpla la promesa profética de apertura del ojo de la cueva y puedan fluir con su exhalación infausta caminando y planeando sobre el Reino de Eideen. Ni las cóncavas paredes ni la superficie que recorren les pertenece tan sólo es una concesión que les ha adjudicado lo Mayor, un lugar en el que estar mientras Gea se recubre de solemnidad.

 

Escrito está en los textos del Poeta que un día saldrán hacia el más allá, mientras los elegidos procrearán y se harán fuertes y que ellos mismos dirigirán a las nefastas huestes hacia el infernal anillo de Saturno donde quedarán nuevamente a la espera de que los Cuartos se completen, y que cuando todo salga a la infinitud en los límites de Neptuno se volverán a parar. Llegado aquí el Poeta vuelve a callar: la profecía se está cumpliendo los que tienen que ser serán y con toda plenitud gozarán.

 

A la espera de los Nuevos las selectas partituras que quedan por plasmar aguardan nuevas instrucciones para formular el peregrinaje de la humanidad, de momento se ha cumplido lo que con Voz divina se ha dicho y lo que con Arquetípica voluntad impulsada en mano firme se ha escrito.

 

V

 

Círculos envolventes se atraen en la distancia formando lluvias fosforescentes y  florecidos arco iris adornando todas las latitudes que emergen a medida que se acercan y conjuntan los extremos hasta tocarse primero para después encajarse danzando hasta conformarse en aros concéntricos que no se repelen. Poco a poco las dos siluetas que aún permanecen en el fondo se aproximan una femenina y otra masculina hasta rozarse con la punta de los dedos y extender completamente las manos y agarrarse mientras un halo preclaro ilumina a ambos rodeándolos de una mágica aura. Son los descendientes de Eiros y Charmión por parte de varón y de Eleanor y Bowen por parte de mujer.

 

Centrino: Oh tú omnipotente presencia mágica musa que encandilas a mis sentidos y a mi vista tú que irradias Amor y Bondad y me haces sentir más elevado que nubes y montes y me remontas más allá del vuelo de las Águilas dime quién eres y de dónde vienes y que has venido a hacer en estos lares pues creo que nuestro encuentro no es casual y que se debe a algo. Sólo he conocido a mis hermanos y hermanas, pero tú vienes de otro lugar para deleite mío, y sin son correctas las divinas voces de las presencias que nos cercan nos hemos juntado aquí para unirnos y que de nosotros salga la simiente que ha de anegar los campos de la eternidad pues he recorrido el mundo y ni siquiera me he apercibido de tu presencia y este encuentro es para la posteridad.

 

Centrina: He albergado en mi pecho las ilusiones por encontrar algo nuevo allende mis órbitas, he rezado por hallar la respuesta a los anhelos que expelía mi pecho para multiplicar los Sueños de nuestros padres. He caminado sola por los bordes de nuestra canica con el fin de dar salida a todo lo que tengo dentro, ya me dominaba la desazón de no conocer mas que a mis hermanos y hermanas pero la daga del Amor ha desgarrado por fin la tela que nos impedía ver que había al otro lado de nosotros mismos. Mi palabra ha sido oída y como hija primogénita te tomo de la mano para que vayamos juntos por todas las extensiones de Eideen hasta completar nuestro cuarto.

 

Y agarrados ostentando el cetro de una nueva generación recorrieron todo el planeta sin ser molestados. Pasaron eones nada enturbiaba su paso sino las corrientes telúricas que les transformaban en cuanto querían y en lo que quisieran siendo ahora aves ora reptiles o enredaderas bajo el sol. Y una vez recuperada la forma humana el Centrino la llevó a una desértica y solitaria playa donde se abrazaron. El entorno perdió la forma todo desapareció, nada parecía existir sino ellos tan solo. La tomó de la cintura y la llevó mar adentro donde un tsunami apareció en la lejanía y bajo sus pies se formó un gigantesco maelstroom, las aguas se juntaron, ellos primero se elevaron para después descender con fuerza hacia las profundidades del remolino y fruto de esa unión nacieron seis niños y seis niñas, que fueron bienvenidos de inmediato disfrutando del perpetuo saludo de las cosas vivas, y asimismo fueron bautizados como Lágrimas de los Dioses.

 

Eiros y Charmión con el beneplácito de la creación ya eran abuelos.

 

VI

 

 

Suspendida sobre la tierra la Gran Roca arrasada por meteoritos incesantes la que antaño poseyera vida y que murió por defender la Madre Gea. Colgado en lo alto blindado por una aureola azul para que todo lo que vivió allí pueda recuperar su vida el asteroide rodeado por un cerco preternatural que no se detiene y gira y gira sin contenerse. Allí en soledad impera la Reina de la Luna que con su daga de Diamante protege la entrada de todo lo que tiene que morar en la próxima galaxia defendiendo el Cuarto de Luna para controlar lo que entrará cuando se abran las puertas de par en par.

 

Un maremagno de seres se agita en las inmediaciones de la Atmósfera. Se forma una tempestad en las nubes que se contrae y dilata a velocidad de vértigo, un huracán estremece el Globo Terráqueo aglomerando a todo cuanto tiene que pasar. Relámpagos cargados de energía rompen los cielos que se acumulan portando la Buena Nueva. En un corredor que se forma pasillo de la exosfera empiezan a desfilar una por una las corpóreas esencias de Aquellos que Supieron Amar. Los Centrinos esperan en la puerta y la Reina los va dejando pasar a la par que impide que las impurezas penetren hacia más allá con sus rápidos movimientos de espada. El Cuarto está abierto y la Reina puliendo asperezas y cortando las alas a todo mal se mueve velozmente para que todo lo que tenga que vivir Primero en Marte pueda circular.

 

Las direcciones están definitivamente trazadas, el etéreo mapa cósmico empieza a componerse lentamente: las nuevas generaciones poblarán la Vía Láctea siguiendo el recorrido lógico de los planetas, evos después saltarán para colonizar Júpiter y desarrollarse en una aurora sideral hasta llegar a Neptuno y quizá más allá. Todo el mal que irá persiguiéndoles a su paso se anillará en un collar rotatorio de Saturno hasta que se decida romper la férrea argolla y que todo fluya hacia la vastedad expandiéndose en forma exponencial acaparando también las Lunas que oscilan alrededor de los núcleos giratorios.

 

Y así los cuartos se completarán, la Galaxia quedará consumada a la espera de los que tengan que ocupar los confines ulteriores de Plutón cuando el Apolo Número Uno que aguarda en Mercurio tense el arco armonizado con el Apolo Principal de Venus para disparar la flecha en el enlace de todos los astros y planetas, y así sin cesar hasta que todo habite el cosmos inabarcable tocando la constelación de Casiopea y cubrir la espalda de la Última Estrella.

 

FIN

 

Sensaciones o Así será

 

Charmión: Oh amado mío hemos visto a nuestro hijos constelarse más allá del firmamento. Nuestro amor ha progresado y hemos materializado nuestro deseo. Ahora sólo queda esperar a dar nuestro último hijo en Eideen al que nombraremos como Benjamín y aguardar que los Estigmas se contraigan para reposar en tan grata y benevolente tumba y a que los hijos de nuestros hijos templen la cuerda para salir de aquí. Y entonces nos elevaremos por arriba de la tierra agotada para reforestarla cuando los dos extremos del universo se toquen y completar así nuestro ideal de guerreros.

 

Eiros: De aquí poco todo se alumbrará en una oscuridad luminosa en la que habremos de reposar descansando hasta que todo vuelva a empezar. En una cúpula sin mácula hemos vivido estos siglos, pero esto tiene que acabar, nos sumergiremos en lo umbrío nuevamente mientras nuestros primogénitos no hacen más que progresar. Aprovechemos la luz que nos queda y que Eideen todavía es risueña busquemos a Benjamín pues pronto todo esto regresará a las tinieblas, y nos tendremos que desenvolver correctamente para no perecer jamás.

 

 

Primera conjunción astral fecha estelar evo cero

Altas cúpulas polvorientas recortadas por claridades siniestras bóveda de horror que discrepa las sentencias que desde el suelo elevan gloria asesina hipocresías y rutinas tradiciones bárbaras amigos a los que odiar abiertamente porqué son pura falsedad. Pero en las cortinas de la altivez se agitan los trasgos del último vagón que desprende luces espectrales hacia el cielo. En los adoquines del infierno pasea tu reflejo.

(Putos Erizos que se cruzan en la carretera me habéis pinchado la rueda o el poema que nuca debió de escribirse o hasta el último suspiro os llevaré seres que vivisteis junto a mi un día). Ionosfera abierta por el hierro y el arado que transforma los almendros en flor, perdonados por el trabajo los gusanos cortados pero oh antiguo rencor odio inmisericorde extinción catapulta donde reverberan vibrantes los tacatá de las escolopendras con alas prehumanas y zapatitos de charol con lacito educadas para blandir la batuta y esgrimir la llave que abre submarinos reinos en el aire donde las viudas negras con babero y pañales pintan óleos de marionetas títeres ligeros licenciando con honores asoladas con matrículas de cordones y horrores borradas del lugar que eligieron para poner la casa y lo justo en la frugal despensa. Pero el Zorro ha muerto desangrado atravesado entre la alambrada y el cemento expropiado de su madriguera madrugada con conexión al cine de las zarzas que le sirven de almohada porqué ya es sólo una ficción el sueño de que vengan nuevas camadas. Es escribir por escribir mis lágrimas no resucitarán a los Seres que nacieron y se criaron junto a mí (oh y que yo cazé) mas rezad para que no encuentre quién mató al Señor Sapo por placer ¡¿Quién a matado al Señor Sapo quiéeeeen?! Me atormentaré hasta morir peRo En verdad por mi eternidad que mi furia caerá sobre el asesino. El sol racanea sobre las antenas estructuras pasajeras en la brevedad de los eones de años. Las montañas desgastadas y a desgana vislumbran la evolución suprema “los chalets” asfalto criminal que no respeta la vida antigua restos que durarán mucho las ruinas del mundo antorcha de muerte que oscilará entre el valle de cadáveres del hombre. Los Grajos volantinan intactos en el callejero de farolas de maleza los timbres tintinean anunciando (que aunque él sólo coma a algunos) vienen máquinas y bípedos que farfullan llenos odio rencor y sin miramientos Que ha llegado la hora salid de los túneles y agujeros ya no tenéis lugar aquí y que si os quedáis vais a morir. ¡CUÁNTOS SERES HABITABAN MI VALLE! Ahora sólo hay viejos y niños necrófagos que comerán más en un día que una Señora Araña en toda su vida. Amaneceres anhelosos de movimientos rocío bañado de hermosura celeste sumido a las tejas oh Conejos oh Lagartos Ocelados Es escribir para nada Serpientes difamadas para compararlas al Gran Follador de Señoras (y de niñas) es escribir ¡oh seres que habitabais mi valle! para sellar en el Corazón de la Creación Suprema que el máximo Genocida que campeó aplastando vuestra inocencia cohibida se apena y que pondrá su Alma Entera y Condena (si esto vale) para veros en aquel día alejándose de nosotros en el cielo mientras las manos de nuestros muertos nos agarran para llevarnos al infierno. (Ya no voy por el viejo algarrobo: no quiero que sus ojos miren de qué manera ha florecido mi hipocresía).